
Estamos tratando de contribuir al propósito de convertirte en una persona más organizada. Si recién tomas contacto con esta serie, te invitamos a leer el primer y segundo post de la misma, antes de seguir adelante.
Hoy sumamos nuevos consejos, en la certeza de que de un modo u otro, ayudarán a mejorar tu vida cotidiana.
- * Mantener la limpieza y el orden al día. Más que un buen consejo, incorporar este hábito sería una gran conquista. No significa que pases el día limpiando sino todo lo contrario: después que comas, lava rápidamente la vajilla y déjala escurrir; antes de retirarte de la oficina, coloca los lápices en su lugar, tira los papeles de desecho y lava tu taza. La vida será distinta cuando al otro día vas a utilizar cualquier implemento y lo encuentras limpio y en su lugar.
- * Anota aquello que no consigas recordar. Despójate de vergüenza y deja de decir que no admites que olvidas fácilmente. Yo estoy convencida que la memoria debe reservarse para recuerdos bellos y cosas así, y no para fechas, lugares y compromisos sobre los que cualquier organizador o alerta digital te puede recordar automáticamente.
- * Lleva a los hechos el viejo dicho “un lugar para cada cosa” . Si un día organizas estantes cajones y espacios renovando la disposición de las cosas, no temas aplicar el consejo anterior: si es necesario anota las nuevas asignaciones de lugares y coloca etiquetas para que el resto de la familia comience a respetarlo.
Referido: depsicologia

